Edaen

La espada en la mina.

Capitulo 1.

En un pueblo remoto llamado Ironsedge Vivian un grupo de amigos, eran los únicos niños de un antiguo lugar de prosperidad, la vieja mina se había agotado y de ella solo quedaban los vestigios de lo que fue la opulencia y la riqueza del lugar.

Sus nombres eran Seff, Orphen, Jimmy, Robert, strum y Tica, la única mujer del grupo, quienes estaban ligados por la amistad y acostumbraban a estar juntos pues no tenían más nadie con quien jugar, y su lugar favorito de juegos era la antigua mina, en la cual jugaban a vivir aventuras y a ser grandes expedicionarios.

Esa mañana el grupo se encontró cerca del rio, algunos de ellos se bañaban para quitarse el cansancio de las labores del día impuestas por los padres, ese día habían decidió volver a la mina, el que más las conocía era Strum, cuyo padre solía ser minero, al día siguiente seria la aventura e irían a una nueva sección de la mina que antes no habían explorado.

Se encontraron en el lugar acostumbrado al día siguiente e iniciaron la marcha, se armaron con varas y callados improvisados de ramas de árboles por si acaso el peligro asechaba, los caminos para entrar a la mina habían sido construidos al costado de la montaña y el vacio hacia que sus corazones se aceleraran.

Después de sortear los peligros y evitar alguna fatal caída a la entrada del túnel llegaron, las antorchas prendieron e iniciaron la marcha hacia su interior, los niños dejaron marcas en las paredes para no perderse, no eran nada tontos y sabían que en una mina tan grande se podían perder.

No llevaban mucho tiempo avanzando cuando la mala suerte les sorprendió, pues parte del piso de sorpresa se desplomo cayendo dos de los compañeros hacia lo que parecía otro túnel, y que lugar más raro era este, pues las paredes y el piso como cristalizadas estaban, y parecía todo menos parte de una mina ordinaria, el resto del equipo con sus cuerdas descendieron, y también se asombraron ante tal descubrimiento, los peligros, los tesoros, y la intriga les guiaba, y así siguieron caminando para ver que mas encontraban.

El camino descendía más y más, y hasta un túnel llegaba, nuestros héroes descendieron y descendieron y cuando llegaron al fondo de este otro túnel vieron, pero nunca entraron el, pues algo extraño en las paredes vieron, unas runas escritas cuya magia escondían una puerta secreta. Esta puerta los llevo a un gran cuarto lleno de agua, en el cual había una gran guerra descrita en las paredes, una guerra en la que monstruos se debatían en batalla y en la que los hombres tomaban partida, y en el centro de esa habitación en un altar una hermosa espada se encontraba. Nuestros héroes la miraron con admiración, y decidieron llevársela como un tesoro para luego decidir qué hacer con ella.

No paso mucho tiempo antes de avanzar con ella cuando ruidos extraños escucharon, unos seres grandes como hienas les atacaron, nuestros heroes valientemente lucharon en el angosto pasillo y en contra de las posibilidades vencieron a sus atacantes, y salieron hacia el pueblo lo más rápido que pudieron, muy asustados y sucios con la sangre oscura de esos monstruos sobre sus ropas.

Orphen se llevo la espada para mostrársela a su mentor Alistar, quien al verla se sorprendió, pues esa espada parecía ser la espada del rey de Hyrkan, y en sus manos en ese momento debía encontrarse.

Parecía que la espada era real, y si asi esto era, la espada sagrada que tenía el rey en sus manos era falsa, esto podría desestabilizar el reino, traer guerras, divisiones, si se supiera que la espada que legitima el poder del rey de la gran Hyrkan es falsa, ¿que pasaría?

Al día siguiente los niños se hicieron quedaron en reunirse para despedirse y decidir que harían con la espada, y por su pueblo para salvarlo, pero de los asuntos reales ellos nada sabían, ni del peligro que se cernía sobre ellos a causa de esa extraña arma.

A esa reunión de amigos Orphen nunca llego, puesto que con su mentor muy temprano del pueblo partió llevando la espada y sus pertenencias consigo así un gran pesar por dejar a sus amigos, creerían que era un ladrón y que se había aprovechado de ellos, y lo peor era que quizás más nunca los volvería a ver.

Comments

Eloyn

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.